-
¿Sobre mi don? – pregunto preocupada.
-
Si… Se que no debería decírtelo pero es por tu
bien, y al estar revelándote esta información estoy metiéndome en un buen lio.
-
¿Y cuál es ese gran misterio?- pregunto cada vez
más y más preocupada.
-
Eres poderosa Gwen, muy poderosa. Tus registros
han sido sorprendentes en cuestión de minutos…
Nuca se había visto nada asi, al
menos nunca ha aparecido en los archivos.
-
¿Y son muy antiguos esos archivos?
-
Antiquísimos, Gwen.
-
¿Y eso es… es peligroso? - estoy demasiado asustada, ya no se que
respuesta espero cual quiero, solo
quiero que me diga que no me va a pasar nada. Si me dice que si serian
demasiadas experiencias en poco tiempo. No creo que lo digiriera bien. Aun así
algo me dice que la respuesta va a ser un sí.
-
Si – oh que sorpresa, nunca lo hubiera
imaginado, que se note la ironía. Me siento irritada. – No sé que fines pueden
tener. Pueden querer utilizarte para sus
propios viene; o también podrían querer eliminarte. Tienes que tener cuidado
ahora estarás muy vigilada y no puedes permitirte convertir a nadie en rana. –
¿¡QUÉ!? ¿¡Peter se lo ha dicho!? ¡Me había prometido que no se lo diría a
nadie! Ese estúpido, ese niño malcriado, como lo odio, no lo soporto. - ¿Qué te
creías que no me lo iba a contar? Tranquilízate no se lo ha contado a nadie
mas, pero entre el y yo no hay secretos, es mi mejor amigo y siempre nos lo hemos contado todo.
-
Vale, ahora Peter es el menor de mis problemas.
No lo hice queriendo, no se como te lo habrá contado, pero me da igual. No
tengo ganas de discutir y menos por culpa de él. ¿Qué se supone que debo hacer
para que los registros sean normales?
-
No creo que puedas hacer nada, ya que no creo
que vuelvan a repetirte las mismas pruebas. Te harán otras más potentes.
-
¿Y si puedo hacer todo lo que quiera…?- dejo la pregunta en el aire. Me da miedo
terminarla.
-
Si puedes hacer todo los que quieras… Termina la frase.
-
¿Podría eliminar mis registros tanto de sus
cabezas como de la maquina?
-
Supongo que sí, pero es peligroso. Además eso no
quita que te los volvieran a hacer. Necesitan esas pruebas y si no las tienen
las repetirán,, y estaremos igual que ahora.
-
Comprendo… ¿ Y que sugieres que haga?
-
Por ahora ten cuidado. Yo voy a hablar bien de
ti para que no quieran hacerte nada.
-
Gracias.
Vuelve a sonreír. Siempre sonríe, no sé por qué. No sé si
nunca estará nervioso, tampoco sé si lo hará por tranquilizar, en todo caso si
esto es lo que pretende, lo consigue. Supongo que estaré sonriendo como una
estúpida y él estará pensando lo tonta que soy. Entonces llaman a la puerta y
la pequeña burbuja que habíamos montado en unos segundos explota.
-
Adelante.
La puerta se abre y aparecen
Juliette y Peter. Lo único que quiero es que Peter se vaya y quedarme a solas
con Juliette para contárselo todo. Puede que sea porque es lo más similar a una
amiga que tengo aquí. Pero claro, nunca puede ser lo que yo quiera, no se ni
como se me ocurre pensarlo, ya que lo primer que oigo es a Peter replicar “
Tengo que hablar con la niñata esa”. Lo único que me complace de todo esto es
que tanto Juliette como James le replican y le prohíben decirme niñata. Aunque
esto no impide que ambos salgan y me dejen a solas con “el niñato malcriado”
-
Toma asiento niñata.
-
Por si no te has dado cuenta ya estaba sentada.
-
¿Eres borde por naturaleza o que te pasa?
-
¿Y si pruebas a dejar de decirme niñata? Tal vez
sea más amable contigo, no sé, piénsalo.
-
Que si, ángel endemoniado, muy bien, no tengo
todo el día para ti, y aunque lo tuviera, no quiero malgastarlo en oírte.
-
¿Ángel endemoniado? Se te va chaval.
-
Ya te
dije que tenias cara de ángel y que eras un demonio, así que te llamaré
así. A lo que íbamos. He oído lo de tus registros.
-
¿Y?
-
¿Cómo que y? Eres más tonta de lo que pensaba.
-
Eres un estúpido.
-
No me importa lo que pienses. De todas formas,
escúchame bien…
No hay comentarios:
Publicar un comentario